3. Práctica, proceso y el artefacto crítico-creativo

A medida que las universidades y los colegios universitarios comenzaron a integrar la investigación en sus programas de estudios de arte, quedó claro que la investigación no puede ser solo sobre arte, ni puede reducirse a resolver problemas en el proceso creativo; por el contrario, se manifestó que la creación de arte es fundamental para la investigación a nivel metodológico. En otras palabras, hacer investigación en arte debería seguir metodológicamente el camino de hacer arte.

Si bien muchas universidades y escuelas superiores mantuvieron el enfoque tradicional de investigación acerca de las artes, que consiste en analizar una o más obras de arte, o algún otro aspecto de las artes en forma de tesis o ensayo argumentativo (a menudo adoptando los modelos, metodologías y políticas editoriales de las ciencias aplicadas), algunas instituciones educativas comenzaron a crear nuevos programas académicos diseñados para poner en primer plano lo que denominaron la “práctica artística”.

¿Es la práctica del arte lo mismo que el proceso creativo en el arte? ¿Podríamos decir que el proceso creativo incluye la práctica manual, práctica conceptual, práctica teórica, práctica social, práctica cultural, práctica estética, práctica psicológica, práctica analítica, etc.?

Para hacer explícita la importancia central de la “práctica artística” en la investigación, dichos programas adoptaron términos como “basada en las artes”, “basada en la práctica”, “dirigida por la práctica”, etc., para describir sus enfoques particulares a la investigación artística. Otros acuñaron términos própios, como es el caso de la «a/r/tografía», que es una metodología «basada en la práctica» que retome elementos de la filosofía, la fenomenología, la investigación-acción educativa, las teorías feministas y la crítica de arte contemporáneo para abordar cuestiones de autoconocimiento y estar en comunidad, así como la indagación relacional y ética.1García Roldán, Ángel . s/f. «A/r/tography. Claves A/R/TográficasLa pesquisa. Culturas de lo Visual en entornos Educativos.

Si bien la mayoría de estos programas se basan en la noción de que el proceso artístico, representado o simbolizado por el «artefacto creativo», es productivo de conocimiento, no consideran que la presentación o exhibición del artefacto sea suficiente para los propósitos de evaluación en la academia a menos que esté acompañado de una «exégesis crítica» para facilitar una comprensión completa del proceso creativo. Construyen así un binario “exégesis-artefacto” que conserva la tradición académica de privilegiar el texto sobre otras formas de conocimiento. Este binario acompaña a otro que está profundamente arraigado en la academia, a saber, el binario «investigación-resultados». Volveremos a ambos de estos en los siguientes párrafos.

La exégesis no es lo mismo que una tesis, la que presenta un argumento para sostener la declaración de tesis. A diferencia de una tesis u otra forma de ensayo argumentativo, la exégesis se centra en una obra creativa (u obras), tal como una obra literaria, una pintura, una instalación, una fotografía, una obra escénica o un audiovisual, para examinar críticamente la obra en luz de la teoría y la práctica contemporáneas. Cuando una exégesis crítica concierne a una obra de arte preexistente, ya sea visual, literaria, musical u otra, es efectivamente el artefacto creativo, aunque rara vez se considera como tal. Sin embargo, en el contexto de la “investigación basada en las artes”, la creación de la exégesis (que también es un artefacto) y la creación de otros “artefactos” (u “obras”) forman partes inseparables del mismo proceso creativo. En este sentido, la exégesis podría entenderse como una “bitácora crítica” de un proceso crítico-creativo específico.

En “Abogando por la pluralidad: investigación artística y de otro tipo”2“Pleading for Plurality: Artistic and Other Kinds of Research”, Søren Kjørup se refiere a Cubic Second (2006) del artista sonoro y visual Trond lossius:

Se podría describir el trabajo que subyace a las instalaciones de lossius como investigación para el arte, ya que ha estado experimentando con programas y equipos digitales y reuniendo conocimientos de diversas fuentes, pero él insiste (correctamente en mi opinión) en que es más que eso; es, a saber, una versión de la investigación en las artes, en la medida en que su práctica artística ha sido «un componente esencial tanto del proceso de investigación como de los resultados de la investigación».

Trond lossius no ha estado investigando para generar resultados sobre algún tema que deba ser comunicado a través de sus obras artísticas, pero los resultados de su investigación son un requisito previo para sus instalaciones y se expresan en y a través de ellas.

Si reformulamos la última parte de esta cita para eliminar el binario «investigación / resultados», podríamos imaginar una relación diferente entre la investigación y el conocimiento, y entre la investigación y la práctica artística:

Trond lossius no ha estado realizando investigaciones para generar resultados, más bien, sus investigaciones están materializadas en sus instalaciones de arte y se expresan a través de ellas.

Ni el binario “investigación / resultados” ni el binario “exégesis / artefacto” son innatos al proceso creativo; más bien, tienen sus raíces, en parte, en un sesgo académico que durante mucho tiempo ha privilegiado los textos académicos (tesis escritas, exégesis, libros, artículos u otros textos «científicos») como contribuciones al conocimiento. Pero estos binarios también tienen sus raíces en el sistema social dominante, según el cual el conocimiento y los «artefactos creativos» son útiles como «productos», a medida que circulan como mercancías: «mercancías de conocimiento», «mercancías de arte», «mercancías estéticas», etc. Es un sistema que valoriza y comercializa “resultados” — “productos” — más que procesos, y lo hace mediante un ciclo productivo racionalizado: investigación -> diseño -> producción.

El resultado de este ciclo de producción — el «producto» — encarna y expresa el proceso entero — investigación, diseño, producción —, pero también encarna y expresa algo que encubre y ofusca: el código invisible, el entramado subterráneo del relato, como diría Borges. ¿En qué consisten este código, este entramado subterráneo? ¿Cuáles son los procesos creativos materializados y expresados por artefactos creativos tan diversos como: Falcon 9 (SpaceX, 2020), The Tent (Tracy Emin, 1995), Super Speed / El Paso, Texas (Teresa Margolles, 2020), Bomba Atómica (EUA, 1945), o La imposibilidad física de la muerte en la mente de algo vivo (Damian Hirst, 1991).

¿Cuáles son los procesos creativos y la investigación que estos artefactos creativos esconden?

¿Cuáles son los códigos invisibles y los entramados subterráneos que les infunden significado?

 

REFERENCIAS

García Roldán, Ángel . s/f. «A/r/tography. Claves A/R/TográficasLa pesquisa. Culturas de lo Visual en entornos Educativos.

Irwin, Rita L. y Stephanie Springgay. 2008. «A/r/tography as Practice-Based Research.» En Being with A/r/tography. Stephanie Springgay, Rita L. Irwin, Carl Leggo, y Peter Gouzouasis, eds. Rotterdam / Taipei: Sense Publishers.

Irwin, Rita L. et. al. 2006. «The Rhizomatic Relations of A/r/tography». Studies in Art Education: A Journal of Issues and Research 48(1), 70-88.

Kjørup, Søren. 2011. «Pleading for Plurality: Artistic and Other Kinds of Research». Capítulo 2 en Routledge companion to research in the arts. Michael Biggs y Henrik Karlsson, eds. Londres: Routledge.

Skains, R. Lyle. Creative Practice as Research: Discourse on Methodology.