En busca de las huellas perdidas

ARS MEDIA: CONSUMO CULTURAL EN YUCATÁN EN EL SIGLO XXI

Soma #1 (Artista: Igor F. Solís).

Mis derivas

La investigación como exploración, o la exploración como investigación, es lo que me ha llevado en mis devaneos culturales a enfrentarme con la ausencia de estudios sobre consumo cultural en Yucatán. Lo cual es preocupante: ¿Cómo sabemos si lo que creamos es bien recibido? ¿Cuál es la recepción del arte en nuestro estado? Y sobre todo, ¿comunicamos el arte y la cultura a través de los canales adecuados? ¿Quiénes son los destinatarios de estas botellas que contienen un mensaje dirigido al infinito?

Creo que hay una sobreoferta de actividades culturales y expresiones artísticas, que no necesariamente llegan a su público objetivo, pues permanecen sólo entre las minorías, a menudo percibidas como asuntos de las élites ilustradas. Como creadores de contenidos, en el siglo XXI no podemos sustraernos del diálogo con el otro, con la otredad, pues sin una comunicación horizontal no podemos saber si el mensaje está cumpliendo su periplo de encontrar a un receptor. Y sin un receptor, ¿Cuál es su sentido? Ideas y expresiones a la deriva y sin rumbo fijo…

 

Buscando las huellas

Para poder conformar un corpus documental, hay que rastrear las huellas dejadas por las publicaciones impresas y digitales enfocadas al arte y la cultura, pues estos medios han servido como interlocutores entre el ciudadano de a pie y los creadores locales, fungiendo como intermediarios que reciben la información generada, la procesan y la retransmiten para facilitar su difusión y su entendimiento en un aspecto general y no tan particular como la expresión seminal que le da origen a dichos datos.

La consecución de dicho objetivo tendrá que ver con una exploración/investigación bibliográfica para rescatar y censar cuáles han sido los soportes y distintos enfoques para promover y difundir el arte y la cultura entre los yucatecos. Es fundamental para artistas, comunicadores y público en general no continuar creando, promoviendo o consumiendo obra que se perderá en la deriva del tiempo.

 

Soma #24 (Artista: Monika Gabrys).

El relato

Mi interés en lo anterior proviene de diversos esfuerzos realizados a través de los años, ya que en el 2008 fundo un proyecto de revista cultural que, a pesar de las constantes mutaciones, sobrevive hasta ahora. La revista Soma, Arte y Cultura nació como ese deseo de subsanar el vacío informativo dejado por sus predecesoras. Otros proyectos editoriales han surgido de manera paralela, pero ninguno con la longevidad de este producto orientado exclusivamente hacia la crítica, la opinión y el periodismo cultural.

Sin embargo, como editor una duda surge: ¿estoy haciendo lo que es necesario dentro del panorama artístico en Yucatán? ¿Cómo saberlo? Es por ello que surge mi interés en estudiar el consumo cultural para poder entender dicho fenómeno y, por ende, poder actualizar y mejorar un proyecto que, intuyo, en el futuro resultará esencial para poder asir la memoria del arte y la cultura en nuestro estado, y que esta sea percibida como un patrimonio dentro de las políticas culturales sin importar los tiempos ni las coyunturas que los rodean.