La producción como proceso de investigación. Experiencias desde un entorno político.

Al inicio de las campañas electorales para la presidencia del Municipio de Benito Juárez, Cancún, Quintana Roo, fuimos invitados para formar parte de la candidatura 2021 de una coalición formada por los grupos opositores al partido en el poder. Recién habíamos terminado con las actividades de la 5ta Edición del Coloquio de Gráfica, que además coincidió con la petición por parte de la Dirección de Cultura, de retirar nuestro Taller de Gráfica “Divertimento”, de las instalaciones del Centro Cultural de las Artes, donde habíamos operado bajo un convenio de colaboración y comodato desde el 2019. La solicitud fue un acto de presión un tanto agresivo, a sabiendas qué de nuestra parte, no obtendrían una posición de favoritismo y validación hacia la administración que se pretendía reelegirse para mantenerse tres años más, es decir hasta el 2024.

Dudamos en afirmar nuestra participación con la propuesta opositora, pero un tanto por la emoción del momento y otro tanto por el interés de involucrarnos por primera vez en un proyecto político, decidimos aceptar la invitación y comenzar la producción de una propuesta de cultura para la campaña. Comenzamos entonces un proceso de investigación que debía, por la naturaleza misma del proyecto, ser paralelo a la producción de la propuesta, es decir, la producción misma debía ser parte y resultado del proceso de investigación.

La producción de un proyecto cultural para fines políticos

En los cuarenta días de duración de la campaña solo tuvimos oportunidad de tener una junta con el candidato a presidente municipal, en la cual realizó algunos comentarios muy poco precisos sobre las “bellas artes”, la cultura maya, y su idea de realizar un museo para Cancún. Expresamos muy brevemente que nuestra visión de proyecto para la ciudad era una estrategia para implementar programas de cultura, dirigidos a los sectores sociales de mayor marginación, empatamos esa idea con su proyecto “transversal” de gobierno. Ingenuamente terminamos esa junta asumiendo que en las próximas semanas se profundizaría en tales temas.

Para la semana siguiente iniciamos nuestro acercamiento con la coordinadora de los “Enlaces de Sector”. Solicitamos revisar lo antes posible el “Proyecto de Cultura” del candidato, y sentarnos con quien o quienes lo habían diseñado y redactado. Nuestro proyecto de investigación comenzó justo al momento de saber y confirmar que el proyecto de cultura era únicamente un esbozo de idea, parcial, nublada, aislada, ingenua e irrealizable en el imaginario del candidato, que, como buen político, repetía con una gran seguridad e incluso haciendo referencia de aquella vez que conoció a Tony Puig, –el creador de la marca Barcelona, a quien deseo traer a Cancún, decía-. El Proyecto de Cultura que el candidato estaba a punto de presentar eran dos propuestas nombradas como “Rescate del Centro de la Ciudad”: 1- El Palacio Municipal se convertirá en un museo. 2- Sobre la avenida Tulum, justo frente al Palacio, instalaran a “artistas” para que pinten y dibujen al aire libre.

Definición y redefinición del proyecto de investigación

Una vez conocido que no existía el proyecto cultural, nuestros objetivos de investigación cambiaron a establecer como principal objetivo, no el del proyecto político ni el del proyecto cultural para la ciudad. Entendimos que nuestra posición, era generarle votos al candidato a partir del convencimiento personal de la “comunidad cultural”. En el caso en que gané, reiteraba la coordinadora, entonces ya trabajaremos en el proyecto cultural. Propusimos dos acciones que representarán algo de lo que, en caso de ganar, conformaría el proyecto de gobierno:

  1. Una exposición de obra gráfica, en un espacio no tradicional adecuado exprofeso para el evento, acompañado de una actividad práctica sobre el proceso de grabado y estampación, con la comunidad circundante al espacio. La condicionante de esta acción era que se llevara a cabo en una zona marginada, o “región” de la ciudad.
  2. Un conversatorio sobre la cultura y las artes, con invitados que durante los últimos años han sido partícipes en iniciativas culturales, entre ellos destacados miembros de la sociedad civil, académicos, cronistas e historiadores, y teniendo como invitado especial al candidato. La condicionante de esta acción era total libertad a la selección de los invitados, así como la coordinación del conversatorio.  

La producción de cada acción (obra).

Para la exposición se realizó una selección de piezas correspondientes a la 5ta edición del Coloquio de Gráfica, obra que se había presentado un mes atrás en la galería más reciente de Cancún, un proyecto privado muy bien diseñado y ubicado en la zona centro de la ciudad. De esta manera establecimos que los mismos derechos culturales debían ser aplicables a cualquier ciudadano sin importar su escala social.

Exposición del Coloquio inaugurada en la Galería ARTIIIS, Cancún Centro. Con los 12 artistas invitados al evento.

Exposición del Coloquio inaugurada en un local rentado para el evento, ubicado en una colonia de la Región 251.

La inauguración de la exposición fue acompañada además de una actividad o taller de gráfica para la comunidad y vecinos de la colonia. Como “producto cultural” este fue un valioso ejercicio artístico, el cual beneficio a un aproximado de cincuenta personas, niños y adultos, que por unas horas realizaron una práctica y desarrollo de una obra, en una de las técnicas de las piezas expuestas.

En el caso del Conversatorio, se realizó una invitación formal a personalidades con experiencias diversas dentro de la cultura en la ciudad, con experiencias reconocidas en diversos campos, directores de universidades locales, jóvenes creadores, gestores e historiadores:

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Conclusiones

El proceso culminó con la derrota política del candidato, en la contienda electoral de este pasado 6 de junio. Pero con un alto aprendizaje de nuestra parte sobre las estrategias políticas, así como las visiones que desde una posición de aspiración al poder se tiene, entendiendo a la cultura como un activo más que forma parte de un paquete para afianzar el voto. A la comunidad cultural, se le asocia en número de votos, y no por la valía o efectividad de sus propuestas. 

Hacia nuestros intereses como asociación civil, generamos dos productos culturales con una alta oportunidad de preservarse. En los próximos meses iniciaremos un ciclo de conversatorios sobre la cultura, debido al interés y necesidad de continuar en la conversación y análisis de los procesos culturales de nuestra ciudad, entre quienes trabajamos a diario durante varios años en este proceso.

Por supuesto, integrar acciones culturales como exposiciones y talleres directamente en las colonias marginadas supone un esfuerzo logístico, económico y operativo mucho más complejo, que requiere de establecer planes y programas de financiamiento público y privado. Desde nuestra fundación como asociación, hemos tenido claro este objetivo como una parte fundamental de nuestro trabajo.