De colonos y otros decolonizados

De los textos propuestos para leer, he elegido reflexionar sobre el de Sandew Hira, titulado «El largo recorrido de decolonizar la mente en Latinoamérica». Dicha investigación presenta un marco teórico para decolonizar la mente, en tanto que toma en cuenta los aportes
que han hecho diferentes civilizaciones a la producción de conocimiento. Este texto analiza las diferentes respuestas al colonialismo en Latinoamérica, al tiempo que analiza los conceptos decoloniales que ha producido la lucha social del pueblo en Latinoamérica.

Pero antes, el autor hace un recorrido por las piedras fundacionales del conocimiento científico, como lo son conceptos, teorías y
descripciones. Es decir, que un concepto científico es una idea que explica ciertos eventos o procesos del mundo natural o social. Un concepto explica por qué se desarrolla el evento o proceso y cómo entenderlos. Una teoría científica es una serie de conceptos interrelacionados que explican eventos o procesos interrelacionados en el mundo social o natural. Una teoría puede implicar un concepto si se refiere a una idea. También puede hacer referencia a una serie de conceptos, pero entonces deben tener relación entre sí.

Una descripción es una relación de una serie de eventos o procesos. Si la descripción se enmarca de manera explícita en conceptos y teorías la reconocemos como análisis científico. La relación no solo es una descripción, sino también una explicación de cómo entender una serie de eventos y procesos. Si los conceptos y teorías son implícitos entonces no deben calificarse como relación científica.
La esencia de la producción de conocimiento es la producción de conceptos y teorías que describen y analizan la realidad natural y social en la que viven las personas. Un intelectual es alguien que produce y reproduce el conocimiento sobre estas realidades, independientemente de si son académicas o no.

El ensayo nos explica cómo la ciencia occidental ha erigido las instituciones que educan al individuo que produce y reproduce el conocimiento: el académico. Una pequeña minoría de académicos participa en la creación de nuevo conocimiento (nuevos conceptos y teorías). La mayoría se dedica a la reproducción de los conceptos y teorías existentes y a su aplicación a casos específicos. En la producción de conocimiento el académico sigue ciertos métodos de investigación, como la inducción y la deducción para generar conceptos y teorías.

Luego entonces, hay que reconocer que nuestro pensamiento ha sido colonizado sistémicamente, y que los conceptos y teorías arriba mencionados no solo son producidos por los  académicos, sino también por líderes espirituales, activistas, artistas y líderes en la lucha contra el colonialismo y su legado. Todos ellos producen conceptos para entender la realidad del colonialismo. Según explica el autor, los líderes espirituales tradicionalmente han participado en la producción de conocimiento sobre el mundo natural (por ejemplo, matemáticas, medicina).

Tan es así que su trabajo no se basa de manera explícita en la metodología de la inducción y la deducción, sino en el procesamiento de la experiencia colectiva de sus comunidades. Ellos producen conocimiento. Es por eso que catalogamos a estos productores de conceptos como intelectuales decoloniales. A partir de esta perspectiva, resultan importantes los estudios sobre la colonización y la consecuente decolonización del arte, en tanto que produce cierta conciencia crítica que nos ayuda entender de dónde partimos, y por ende, hacia dónde vamos…

Sandew Hira. (2016). «El largo recorrido de decolonizar la mente en Latinoamérica». Tabula Rasa: Revista de Humanidades 25:175-194.