Redes sociales y economía del arte

Los expertos en arte se han
equivocado muchas veces a la hora de descubrir nuevos movimientos artísticos; el mercado, en cambio, ha respondido a menudo mucho más rápidamente. Tenemos el ejemplo del impresionismo, rechazado por los bien establecidos críticos de arte y por la minoría dirigente del arte en París. Los que
hoy son elogiados como grandes maestros del impresionismo tuvieron
que recurrir a la iniciativa privada (acudiendo al «Salon des Refusés», al
Salón de los rechazados). Se pagaron precios muy altos por cuadros impresionistas mucho antes de que el movimiento fuera aceptado por los poderes artísticos establecido. (Frey,2019)

Las redes sociales, son un mercado actual en el cuál la rapidez de ventas es mucho mayor a todos los procesos previos a la virtualidad que se realizaban. Hoy en día y como consecuencia de la pandemia, han surgido múltiples conciertos desde la lejanía, en los cuáles el público puede estar en su espacio privado y personal, disfrutando tal evento con la comodidad que este requiera, sin embargo, esto nunca ha sustituido los conciertos en vivo, pero si podemos darnos cuenta que la publicidad de dichos conciertos (presentaciones escénicas) ha tenido muchísima promoción a través de las mismas redes, e incluso, atrayendo a todo tipo de personalidades sociales.

Facebook, aunque es una red pública, sigue siendo una empresa privada, y tal como menciona Bruno Frey, la idea de tener que venderse a través de los museos o salas de concierto típicas ha dado un giro enorme.

Como gran ejemplo podemos tomar el caso de la cantante Billie Elish, quién logró capitalizarse a través de videos de Youtube, sin necesidad de acudir a las grandes productoras de música, como Sony , BMG entre otras. Con sólo mencionar que Spotify tiene mas autores que las mismas productoras, sin embargo, aquí entra un punto muy importante: ¿realmente los autores, compositores e intérpretes están ganando el resultado de su propio trabajo?, en el caso de Spotify es bien sabido que la mayoría de las ganancias las tienen ellos, por lo tanto, la precarización del artista sigue su rumbo en un estado capitalista que sólo ha sabido dar giro a las herramientas de explotación.

Es necesario que hayan economistas del arte, enfocados a saber proponer soluciones a este tipo de cuestiones

El enfoque económico de las ciencias sociales pretende establecer
una nueva forma de interdisciplinariedad. Hasta ahora esta interdisciplinariedad se había concebido como una mera combinación de distintos
enfoques científicos. Esto había llevado muchas veces a intercambios poco
importantes, que no iban más allá del sentido común. Por el contrario, el
nuevo enfoque interdisciplinario que aquí se propone aplica el mismo método analítico a diversas disciplinas; a saber, el método que los economistas ya
han utilizado para estudiar una gran variedad de problemas y cuestiones. (Frey. 2019).

 

 

 

 

 

Bibliografía

Frey, B. S. (2019). Economics of Art and Culture (2019 ed.). Springer.