La función del arte NFT

Los NFTs han trastocado el mundo del coleccionismo y del arte digital hasta tal punto que muchos de estos artistas ya no conciben su trabajo sin ellos.Una de las definiciones más concretas sobre el sentido de comprar obras mediante NFT nos la ofrece el proyecto Valuable de Cent, la plataforma que permite comprar tuits. Dice así:

«Poseer cualquier contenido digital puede ser una inversión financiera, tener un valor sentimental y crear una relación entre el coleccionista y el creador. Como un autógrafo en una tarjeta de béisbol, el NFT en sí mismo es el autógrafo del creador en el contenido, lo que lo hace escaso, único y valioso».

 Valuable apunta a que estos NFTs son una vía de crear una relación entre el coleccionista y el creador. Con los NFTs, los artistas digitales no solo dan acceso a su obra, también les envían un ticket, un autógrafo, un gesto añadido que puede aumentar el propio valor de la obra. De la misma manera que ciertos autógrafos han hecho incrementar el precio de ciertos objetos de manera notable.
Sarah Zucker, artista de Los Ángeles conocida por su VHS Video Art y ser la primera en presentar imágenes .gif como arte en el Museo de Brooklyn, explica: «los NFT son una tecnología interesante, porque actúan como un contenedor que transforma una obra de arte digital en un «objeto virtual» que se puede recopilar. Esto permite la evolución del coleccionismo de arte en sí mismo, porque ahora el arte digital puede poseer las mismas cualidades que le dan valor a una obra de arte física – escasez y singularidad – al mismo tiempo que mantiene su cualidad única de accesibilidad visual infinita en su formato nativo».
En opinión de Zucker, los NFT no reemplazarán las obras de arte tradicionales, pero sí harán posible que un mercado se desarrolle en torno a una nueva generación de artistas. Es decir, en visión de la artista norteamericana, los NFTs son un catalizador del arte digital.
El optimismo de los artistas digitales respecto a los NFTs es máximo, principalmente porque muchos de ellos han visto como sus ganancias se han disparado.La tecnología detrás de los NFT permiten seguir las transacciones de manera sencilla, como ocurre con las criptomonedas, pero no está exenta de problemas. Según explica Vice, recientemente varios usuarios han reportado que sus cuentas fueron hackeadas y perdieron sus NFTs valorados en miles de dólares.
Alotta Money, cripto artista francés con un gran número de obras que mezclan realidad virtual y humor subversivo, menciona: «antes dibujábamos en la arena. Ahora podemos grabar nuestros trabajos en la cadena de bloques, firmarlos, crear escasez digital verificable, así como propiedad digital. Pero todavía somos hombres de las cavernas».
Al adquirir un NFT no estamos comprando la propia obra, sino un certificado. Un «ticket» que nos ofrece el autor para asegurarnos que tenemos algo «único e indivisible», pero cuyo valor puede cambiar de la noche a la mañana en caso que se rompa esta confianza, sea porque el vendedor no es el autor original, porque el creador ha decidido cambiar los términos y hacer algún movimiento que disminuya la singularidad del token o simplemente porque el mercado ya no les encuentre utilidad. Habrá que esperar para ver qué ocurre con el tiempo y si estos NFT o certificados del artista son suficientes para sustentar el valor de las obras y el cada vez más alto nivel de precios alcanzado en las transacciones.